Qué incluye un hemograma completo: tres series
Un hemograma completo cuenta y mide las tres familias de células de la sangre, agrupadas en series: la serie roja (hematíes o glóbulos rojos), la serie blanca (leucocitos o glóbulos blancos) y las plaquetas. Casi todo lo demás que aparece en la hoja, como la hemoglobina o el VCM, describe esas tres familias.
Así que una hoja de veinte líneas no son veinte hallazgos: son tres preguntas con sus datos de apoyo.
Dos imágenes ayudan a no mezclarlas. Los neutrófilos son la primera línea de defensa, como los bomberos que llegan antes que nadie. Las plaquetas son los parches de la sangre, como los que sellan el pinchazo de una rueda.
Las líneas de tu hemograma, una a una
La tabla recoge las líneas habituales y las unidades en que suelen imprimirlas los laboratorios españoles. El VCM, la HCM y la CHCM son las constantes corpusculares, o índices de la serie roja: no se cuentan, se calculan, y describen el tamaño y la hemoglobina de cada glóbulo rojo.
| Línea | Unidad habitual | Qué describe |
|---|---|---|
| Hematíes | ×10⁶/µL | Número de glóbulos rojos |
| Hemoglobina | g/dL | La proteína que transporta el oxígeno |
| Hematocrito | % | Parte del volumen de sangre que ocupan los glóbulos rojos |
| VCM | fL | Tamaño medio del glóbulo rojo |
| HCM y CHCM | pg y g/dL | Cantidad y concentración de hemoglobina en cada glóbulo rojo |
| ADE (o RDW) | % | Cuánto varía el tamaño de los glóbulos rojos entre sí |
| Leucocitos | ×10³/µL | Total de glóbulos blancos |
| Fórmula leucocitaria | % y ×10³/µL | Los cinco tipos de glóbulos blancos, en porcentaje y en número |
| Plaquetas | ×10³/µL | Número de plaquetas |
| VPM | fL | Tamaño medio de las plaquetas |
Hemograma con fórmula leucocitaria: qué añade
Sin la fórmula, el hemograma da un solo total de glóbulos blancos. La fórmula leucocitaria cuenta cada uno de los cinco tipos, y eso convierte un total alto o bajo en una pregunta con respuesta posible. Casi siempre la hace un analizador; si algo llama la atención, un especialista mira la sangre al microscopio.
Suele imprimirse dos veces, en porcentaje y en número absoluto. Fíjate en el número: un porcentaje puede subir solo porque otro tipo ha bajado.
- NeutrófilosSuelen ser los más numerosos. Acuden a las zonas inflamadas o infectadas para destruir bacterias y hongos.
- LinfocitosLos linfocitos B fabrican anticuerpos; algunos linfocitos T atacan directamente las células infectadas por virus.
- MonocitosEngullen bacterias, ayudan a reparar los tejidos y aparecen sobre todo en las infecciones que duran.
- Eosinófilos y basófilosResponden a los parásitos y participan en las reacciones alérgicas.
Cómo se leen juntas las líneas
La hemoglobina con el VCM es la pareja clásica. Una hemoglobina baja dice que hay anemia; el VCM empieza a decir de qué tipo. Unos glóbulos rojos pequeños apuntan en una dirección y unos grandes en otra, y una ferritina en la misma analítica, si se pidió, suele zanjar la cuestión.
Los glóbulos blancos se leen como total y como reparto: un total alto a costa de los neutrófilos no cuenta lo mismo que uno a costa de los linfocitos, y ninguno es un diagnóstico por sí solo.
Ojo con las unidades: 7,5 ×10³/µL y 7500 por µL son la misma cifra de leucocitos. Y las plaquetas se leen con su propio índice, el volumen plaquetario medio (VPM), que describe su tamaño y no su número.
Qué enfermedades se pueden ver en un hemograma
Un hemograma es una primera mirada amplia, no una prueba para una enfermedad concreta. Según Lab Tests Online-ES, la web de la sociedad española de medicina de laboratorio, ayuda a detectar anemias, infecciones, inflamación, enfermedades autoinmunes, deshidratación, falta de hierro, de B12 o de ácido fólico y, con menos frecuencia, leucemias o linfomas.
Por eso la fórmula, las otras series y el motivo de la prueba pesan más que un total aislado. Un hemograma no diagnostica un cáncer por sí solo, y uno normal no lo descarta todo: tu médico decide si hay que ir más allá.
¿Hay que ir en ayunas para un hemograma?
En general, no. Lab Tests Online-ES indica que no necesita preparación especial, y el catálogo de hematología del Hospital Virgen de las Nieves de Granada marca «no» en la columna de ayuno de todas sus líneas: muchos centros aceptan un hemograma sin ayunas.
Aun así, una comida no es del todo neutra: en voluntarios sanos, una comida ligera movió en las horas siguientes los linfocitos, los glóbulos rojos, la hemoglobina y el hematocrito. Y si el hemograma comparte volante con la glucosa o el colesterol, ve en ayunas: manda la instrucción más estricta de la petición.
Por qué salen marcadas personas sanas
Cada intervalo de referencia se fija de modo que una de cada veinte personas sanas queda fuera. En una prueba tan larga, lo más probable es que alguien perfectamente sano vea al menos una marca.
La vida diaria también mueve estas líneas. La dieta, la actividad física, los medicamentos, la menstruación o no beber suficiente agua pueden cambiar un hemograma, y un valor anormal no siempre significa una enfermedad que haya que tratar.
El tabaco es la explicación de la que nadie habla. Comparados con no fumadores sanos, los fumadores tienen más glóbulos blancos y una hemoglobina y un hematocrito más altos, y el efecto crece con lo que se fuma. Unos leucocitos marcados en un fumador tienen a menudo una causa más simple que una infección.
Defensas algo bajas, y ninguna enfermedad
Muchas personas con antepasados africanos tienen la variante Duffy nulo, que viene con menos neutrófilos y sin más riesgo de infecciones. En un estudio de atención primaria en Estados Unidos con adultos negros sanos, dos de cada tres la tenían.
Una de cada cuatro de ellas tenía menos de 2000 neutrófilos por µL (2,0 ×10³/µL) sin estar enferma, una cifra que unos laboratorios marcan y otros no: en el Virgen de las Nieves, el intervalo empieza en 1,5 ×10³/µL. Los autores piden intervalos de referencia que lo tengan en cuenta. Si tus neutrófilos salen algo bajos en todas las analíticas y te encuentras bien, coméntalo con tu médico.
Cuándo un hemograma es preocupante
Pregunta cuánto se sale, no si se sale. Unas plaquetas de 145 ×10³/µL con un límite inferior de 150 y unas de 40 llevan la misma letra y no significan lo mismo en absoluto.
Compáralo también con tu hemograma anterior: un valor estable desde hace años no plantea la misma pregunta que uno nuevo.
Lo que merece una conversación pronto, y no en la próxima revisión: un valor muy alejado de su intervalo, varias series que se mueven a la vez, como glóbulos rojos, blancos y plaquetas bajos en la misma analítica, o una marca que llega con fiebre, moratones sin motivo o sangrados.