Qué incluye el perfil lipídico
El perfil lipídico, a veces llamado lipidograma, mide las grasas de la sangre que pesan en el riesgo cardiovascular. El consenso que firmaron en 2023 las principales sociedades científicas españolas define el perfil básico con cinco líneas: colesterol total, colesterol HDL (c-HDL), triglicéridos, colesterol no HDL y colesterol LDL (c-LDL). Recomienda además medir la lipoproteína(a) al menos una vez en la vida.
No todas se miden: el no HDL es una resta (total menos HDL) y el LDL suele calcularse, por eso muchas hojas ponen «LDL calculado». Tampoco se leen igual: los triglicéridos y el HDL se comparan con un intervalo; el LDL, con un objetivo que depende de ti.
La línea que es un objetivo, no un intervalo
El objetivo de LDL depende de tu riesgo cardiovascular, que en atención primaria se calcula con las tablas SCORE2 (SCORE2-OP desde los 70 años): edad, sexo, tensión arterial, tabaco y colesterol no HDL. El PAPPS recomienda calcularlo a todos los adultos de 40 años o más sin enfermedad vascular.
Según el consenso español, que sigue a las guías europeas, el objetivo de c-LDL es inferior a 55 mg/dL con riesgo muy alto, a 70 con riesgo alto, a 100 con riesgo moderado y a 116 con riesgo bajo. Por eso el mismo LDL puede salir marcado en una persona y no en otra, y las dos hojas estar bien: el objetivo lo fija un médico, no un analizador.
Si tu hoja imprime un intervalo para el LDL, léelo como la referencia por defecto del laboratorio, no como tu objetivo.
¿Hay que ir en ayunas para un perfil lipídico?
En general, no. El consenso español de 2023 lo dice sin rodeos: no se requiere ayuno de rutina para medir el perfil lipídico en la valoración inicial del riesgo. Sigue así la recomendación europea de 2016, que hace de las muestras sin ayuno la norma.
La diferencia es pequeña: tras una comida normal, los cambios medios máximos son de unos +26 mg/dL en los triglicéridos y −8 mg/dL en el colesterol total y el LDL, y el HDL y la lipoproteína(a) no se mueven. Con o sin ayuno, los valores predicen igual de bien el riesgo.
El ayuno vuelve a recomendarse si los triglicéridos sin ayuno llegan a 398 mg/dL o más (se confirman en ayunas), antes de ciertos tratamientos, tras una pancreatitis por triglicéridos o si la petición incluye pruebas que lo exigen, como la glucosa. Por eso muchos centros siguen pidiendo de 8 a 12 horas de ayuno, y su indicación es la que vale.
Cómo se relacionan las líneas
Los triglicéridos son la línea que más depende de lo que hiciste ayer: una comida los sube, y también el alcohol de la noche anterior. Unos triglicéridos altos aislados en una muestra sin ayuno pocas veces son el hallazgo que parecen.
El HDL se mueve despacio y una comida no lo altera, pero el tabaco sí se nota: en un estudio que agrupó a las personas según cuánto fumaban, los fumadores tenían más colesterol total, triglicéridos y LDL y menos HDL, sobre todo los grandes fumadores.
El LDL calculado tiene límites: la fórmula clásica de Friedewald pierde exactitud por encima de 150 a 200 mg/dL de triglicéridos, y por encima de 400 no debe usarse. El consenso español prefiere entonces la fórmula de Martin-Hopkins o, desde 400, medir el LDL directamente.
El colesterol no HDL recoge todo el colesterol de las partículas que pueden acumularse en la pared de las arterias. Con un colesterol total de 220 mg/dL y un HDL de 60, vale 160 mg/dL. No le afecta el ayuno y es el que usan las tablas SCORE2.
Por qué las marcas cambian de una analítica a otra
La marca junto a una línea de lípidos depende del punto de corte que elija el laboratorio. El consenso español critica que muchos sigan imprimiendo valores de la población general, cuando lo que importa es el riesgo de cada paciente, y desaconseja los asteriscos basados solo en ellos. Otros laboratorios imprimen otras cifras, así que el mismo resultado puede llevar marca en una hoja y no en otra.
Como referencia, estos son los valores deseables que el consenso propone para adultos. No sustituyen a las cifras de tu hoja ni a tu objetivo personal.
| Línea | Cifra deseable en adultos | Lo que conviene saber |
|---|---|---|
| Colesterol total | Menos de 200 mg/dL | Dice poco por sí solo: importa cómo se reparte |
| c-HDL | Más de 40 mg/dL en hombres, más de 50 mg/dL en mujeres | Subirlo no ha demostrado reducir el riesgo cardiovascular |
| Triglicéridos | Menos de 150 mg/dL en ayunas, menos de 175 mg/dL sin ayuno | La línea que más cambia con la última comida |
| c-LDL | Según tu riesgo: de menos de 55 a menos de 116 mg/dL | Lo fija tu médico con las tablas SCORE2 |
| Colesterol no HDL | Según tu riesgo: de menos de 85 a menos de 130 mg/dL | No le afecta el ayuno |
| Lipoproteína(a) | Menos de 50 mg/dL | Se mide una vez en la vida y no cambia con la comida |
¿Qué pasa si tengo el perfil lipídico alto?
Casi nunca es una urgencia: es un factor de riesgo que se trabaja con tu médico durante meses. Pero unas pocas cifras importan por sí solas, y el consenso español pide que el laboratorio avise al médico cuando aparecen.
- c-LDL por encima de 190 mg/dLHace pensar en una hipercolesterolemia familiar heterocigota, una forma heredada que conviene confirmar y que afecta también a tu familia.
- Colesterol total de 310 mg/dL o másPor sí solo sitúa a la persona en alto riesgo vascular.
- Triglicéridos por encima de 880 mg/dLEs una hipertrigliceridemia grave, con riesgo de pancreatitis aguda, y pide una consulta rápida.
- Lipoproteína(a) por encima de 120 mg/dLNo está en todos los perfiles, pero si se mide, señala un riesgo cardiovascular muy alto, y no depende de lo que hayas comido.
Lo que un perfil lipídico no dice
No mide el estado de tus arterias, sino sustancias que con los años contribuyen a él, y no dice nada del resto de tu riesgo: tensión, tabaco, diabetes, antecedentes familiares y edad. Por eso la buena pregunta para tu médico no es «¿tengo el LDL normal?», sino «¿cuál es mi objetivo y cuánto me falta?».
Cada cuánto conviene repetirlo
En adultos sanos, el PAPPS aconseja medir el colesterol a partir de los 18 años cada cuatro años, aprovechando cualquier análisis de sangre, como una analítica completa. Si empiezas un tratamiento, el consenso español propone repetirlo entre 4 y 12 semanas después hasta alcanzar el objetivo, y luego una vez al año, mejor en el mismo laboratorio.